miércoles, 18 de diciembre de 2013

Tibien

Nos aman las cosas
sin que lo hayamos pedido
Ha sido ya todo perdonado
Aún para los que se obstinan
con doler
Hay sol a diario y nada
nada, nada, puede cambiar
el curso de la belleza
que todo reafirma, que vive
aún sin ser reconocida
Nos aman las cosas
de la manera más literal
más evidente que existe
Y sí, hay quien no puede verlo.

2 comentarios:

alephamour dijo...

Hay quienes no soportan ni verlo.
Y habemos quienes no podemos vivir sin ello.
Las cosas nos aceptan sin preguntar.
La belleza, la bondad, el amor,
la tibieza de corazón, la nobleza de espíritu,
la esperanza, el consuelo y la alegria
estan ansiosas de producirnos bienestar,
solo hay que aceptarlo y el universo es uno diferente,
y los infinitos son eternos y la vida un orgasmo.
Y las cosas emisarias de bienaventuranza!

Ana Jimena Sánchez dijo...

Tus palabras son una manifestación de todo eso, transparentes, nobles, y atestadas de belleza. Tu presencia en sí misma ya lo es. Y sí, la vida es un orgasmo...tras otro, tras otro, tras otro.

Publicar un comentario