La conciencia tiene su baño propio
martes, 31 de mayo de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
martes, 17 de mayo de 2011
Días
Cómo juramos que el olvido lo trabajaría todo,
que iba a encerrar,
a dejar bajo tierra ese tiempo en el que el infierno se nos paseaba por la mente.
Tanto nos repetimos lo que no iba a suceder, tanto lo apartamos
que los sueños nos lo recordaron una y otra vez.
Parecía la manera más simple, aquella en la que uno encarcela,
en la que creemos que podemos ahogarlo dentro,
como si no supiéramos desde el principio que, en cuanto se teje en la piel, ya no tiene manera de salir.
No importa cuántas puertas cerremos,
no importa cuán lejos estén...
Todos los días llegan
que iba a encerrar,
a dejar bajo tierra ese tiempo en el que el infierno se nos paseaba por la mente.
Tanto nos repetimos lo que no iba a suceder, tanto lo apartamos
que los sueños nos lo recordaron una y otra vez.
Parecía la manera más simple, aquella en la que uno encarcela,
en la que creemos que podemos ahogarlo dentro,
como si no supiéramos desde el principio que, en cuanto se teje en la piel, ya no tiene manera de salir.
No importa cuántas puertas cerremos,
no importa cuán lejos estén...
Todos los días llegan
viernes, 13 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
Nunca es lo que parece
Nunca es lo que parece, cuando lo que era todo
los retratos perfectos, las fieles creencias, las noches por construirse
se reducen a migajas de nada
de días vacíos, de palabras rotas
Explicaciones infinitamente insignificantes
que dejan entrar al tiempo
como un extraño que se apodera de aquello que jurábamos jamás perder
Pero es entonces cuando lo que era nada
lo ausente en los ojos y en la mente
comienza a nacer de forma inimaginable
en la boca y en los pasos
nuevo y ansioso
abriéndose lugar en la promesa de ser para siempre
diciéndonos adentro, fuerte y claro,
que se ha convertido en todo
los retratos perfectos, las fieles creencias, las noches por construirse
se reducen a migajas de nada
de días vacíos, de palabras rotas
Explicaciones infinitamente insignificantes
que dejan entrar al tiempo
como un extraño que se apodera de aquello que jurábamos jamás perder
Pero es entonces cuando lo que era nada
lo ausente en los ojos y en la mente
comienza a nacer de forma inimaginable
en la boca y en los pasos
nuevo y ansioso
abriéndose lugar en la promesa de ser para siempre
diciéndonos adentro, fuerte y claro,
que se ha convertido en todo



