cargarla de autenticidad.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
Contigo
Por minutos como ese, como tú,
Como tenerte
como tus sonidos despertando en mi cuerpo,
te prometí más días.
Como tenerte
como tus sonidos despertando en mi cuerpo,
te prometí más días.
Por cada espacio que en tu mente me regalabas
Como entre brazos, como inesperadamente
Como si el universo entero fuera eso,
me quedé incluso meses.
Como entre brazos, como inesperadamente
Como si el universo entero fuera eso,
me quedé incluso meses.
Por el cambio, que no espera a nadie,
Como trenes de alta velocidad
Como cuando supimos que la vida separaba nuestros pasos
y no podíamos parar de llorar,
nos dejamos.
Como trenes de alta velocidad
Como cuando supimos que la vida separaba nuestros pasos
y no podíamos parar de llorar,
nos dejamos.
Por todo lo que me dijiste en silencio
Como aquello que es real
Como esa sensación incomprensible,
construimos un lugar
Como aquello que es real
Como esa sensación incomprensible,
construimos un lugar
invulnerable, eterno.
domingo, 20 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
jueves, 10 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
Todos nuestros mañanas
Porque tomaste tus lamentables excusas y te viajaste de vuelta; te devolviste a ese preciso espacio en el que yo ya no estoy invitada.
Y no importa.
Pero cómo te echaré de menos.
Y no es que nos hayamos dejado, no. No es eso. Tú vives inherentemente en esa parte de mí, y seguro que yo vivo en tus glándulas salivales también. Sólo ya no me escucharás decir por teléfono que te sueño por las mañanas, ni cómo pienso obscenamente en ti cada que vamos al cine.
Gracias de todas formas.
Pero no olvides lo bien que nos veíamos juntos, ni la primera vez que me diste la mano, o cuando te sentaste en ese suelo rocoso, sólo para mirarme. No te olvides de esos pequeños detalles que nos hicieron, en la vida, minutos inagotables.
Cómo nos mordíamos los labios, cómo nos abrazábamos las piernas.
No me dejes ser un motivo que persista, pero tampoco dejes que tu memoria me desbarate. No dejes que los años vayan a transcurrir dejando palabras amarradas a tu lengua.
Y no importa.
Pero cómo te echaré de menos.
Y no es que nos hayamos dejado, no. No es eso. Tú vives inherentemente en esa parte de mí, y seguro que yo vivo en tus glándulas salivales también. Sólo ya no me escucharás decir por teléfono que te sueño por las mañanas, ni cómo pienso obscenamente en ti cada que vamos al cine.
Gracias de todas formas.
Pero no olvides lo bien que nos veíamos juntos, ni la primera vez que me diste la mano, o cuando te sentaste en ese suelo rocoso, sólo para mirarme. No te olvides de esos pequeños detalles que nos hicieron, en la vida, minutos inagotables.
Cómo nos mordíamos los labios, cómo nos abrazábamos las piernas.
No me dejes ser un motivo que persista, pero tampoco dejes que tu memoria me desbarate. No dejes que los años vayan a transcurrir dejando palabras amarradas a tu lengua.
Y vuelve a enamorarte.
Vuelve a decirle a alguien más que nunca imaginaste llegar a sentir tanto.
Vuelve a decirle a alguien más que nunca imaginaste llegar a sentir tanto.














