Y yo te canto
y tú, todo me das.
Foto: Anna Claren
miércoles, 29 de febrero de 2012
martes, 28 de febrero de 2012
&
Vos me mirás,
me mirás el escote
y yo te pregunto:
¿Querés?
Y vos, impávido,
con la boca abierta,
incapaz de dirigirme los ojos a la cara
me decís:
Pero sólo para mí.
me mirás el escote
y yo te pregunto:
¿Querés?
Y vos, impávido,
con la boca abierta,
incapaz de dirigirme los ojos a la cara
me decís:
Pero sólo para mí.
lunes, 27 de febrero de 2012
&
Me pones la lengua en el ojo,
te abrazas de mis pies
y yo te digo: ve más lento
que te estoy recordando.
Me respiras en la nuca,
me absorbes entre dedos
yo entro a tu boca, salgo
y te digo: ve más lento
que te estoy registrando
Me bebes del oído,
me tocas con el cuello las piernas
yo te confío, te confío
y te digo: ve más lento
que te estoy escribiendo
Se te esconden las palabras,
te remites a otros tiempos,
sin decirme nada, me dices que me amas
y yo te digo: ve más lento
que este momento jamás se nos acaba.
te abrazas de mis pies
y yo te digo: ve más lento
que te estoy recordando.
Me respiras en la nuca,
me absorbes entre dedos
yo entro a tu boca, salgo
y te digo: ve más lento
que te estoy registrando
Me bebes del oído,
me tocas con el cuello las piernas
yo te confío, te confío
y te digo: ve más lento
que te estoy escribiendo
Se te esconden las palabras,
te remites a otros tiempos,
sin decirme nada, me dices que me amas
y yo te digo: ve más lento
que este momento jamás se nos acaba.
domingo, 26 de febrero de 2012
viernes, 24 de febrero de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
&
Como cuando nos desvestimos en la alacena de la casa de tu madre.
De esos días en los que jugábamos a ser sucios, descarados y vulgares,
pero que fuimos tan torpes al bajarnos los pantalones,
que nos tiramos la miel encima.
De esos días en los que jugábamos a ser sucios, descarados y vulgares,
pero que fuimos tan torpes al bajarnos los pantalones,
que nos tiramos la miel encima.
&
Que me recuerden por cosas simples quiero yo,
como, por decir, que piensen en mí y digan
"Esa mujer sabía elegir bien la fruta"
como, por decir, que piensen en mí y digan
"Esa mujer sabía elegir bien la fruta"
&
Veo a una pareja en pleno parque, a plena luz
comiéndose de besos,
atascándose las manos,
sin acabar de saciarse
todos llenos de pasto.
Y, francamente, qué puta envidia.
comiéndose de besos,
atascándose las manos,
sin acabar de saciarse
todos llenos de pasto.
Y, francamente, qué puta envidia.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Entibio
No me hables de estas complejidades,
nada de sofisticaciones.
No quiero oír lo que sabes,
ni cómo te adentras.
Yo quiero que me digas
que tu lengua se tropieza
para llegar a mi ombligo.
Que tiemblas, y nada entiendes,
y de todo te olvidas
cuando descubres que tu única salida
está detrás de mis piernas.
Yo quiero que no sepas articular,
que tus ojos se desorbiten,
que me repitas al oído
cuanta promesa se te escurra.
Y que jamás pretendas
soltar el momento en el que fundirte conmigo
te significa todo.
Porque de tu olor quiero perderme.
nada de sofisticaciones.
No quiero oír lo que sabes,
ni cómo te adentras.
Yo quiero que me digas
que tu lengua se tropieza
para llegar a mi ombligo.
Que tiemblas, y nada entiendes,
y de todo te olvidas
cuando descubres que tu única salida
está detrás de mis piernas.
Yo quiero que no sepas articular,
que tus ojos se desorbiten,
que me repitas al oído
cuanta promesa se te escurra.
Y que jamás pretendas
soltar el momento en el que fundirte conmigo
te significa todo.
Porque de tu olor quiero perderme.
No tu cara, ni tu cuerpo
ni tu garganta que habla
y me contiene de aire.
No la playa, ni el rumbo del mar,
o la gente que se me aparece
cuando te pienso en mi mano.
No el sabor de mi boca con la tuya,
ni los días que, al voltear, me lo dicen todo.
No la promesa de quedarme siempre,
ni las olas que me revientan de sueños.
Elegí este amor,
este que me lo da todo.
ni tu garganta que habla
y me contiene de aire.
No la playa, ni el rumbo del mar,
o la gente que se me aparece
cuando te pienso en mi mano.
No el sabor de mi boca con la tuya,
ni los días que, al voltear, me lo dicen todo.
No la promesa de quedarme siempre,
ni las olas que me revientan de sueños.
Elegí este amor,
este que me lo da todo.
martes, 21 de febrero de 2012
11:10
La espuma, las tardes, la comisura de tus sueños.
El tiempo que no compone, que no desviste,
ni arranca, ni lava.
Tu mano que se deshoja, la mía que colapsa.
Mi historia, mis horas
y las noches de callarte,
el botón de mi blusa,
el sábado incompleto
te los doy para que me los envuelvas.
El agua, los lunes, los trazos de tu suela.
Y me duermo para imaginarte,
me abrazo a la distancia
y entonces despierto,
siempre despierto.
Por eso te escribo, para no cansarme.
Por eso una y otra vez, hasta recrearte.
Me invento de tu amor,
me confío de tu ausencia.
Te escribo para pensarte,
sin tener que morir de la angustia.
El tiempo que no compone, que no desviste,
ni arranca, ni lava.
Tu mano que se deshoja, la mía que colapsa.
Mi historia, mis horas
y las noches de callarte,
el botón de mi blusa,
el sábado incompleto
te los doy para que me los envuelvas.
El agua, los lunes, los trazos de tu suela.
Y me duermo para imaginarte,
me abrazo a la distancia
y entonces despierto,
siempre despierto.
Por eso te escribo, para no cansarme.
Por eso una y otra vez, hasta recrearte.
Me invento de tu amor,
me confío de tu ausencia.
Te escribo para pensarte,
sin tener que morir de la angustia.
lunes, 20 de febrero de 2012
domingo, 19 de febrero de 2012
sábado, 18 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
lunes, 13 de febrero de 2012
Adentro
No tienes siempre que romperte los ojos para poder ver la belleza,
ni correr a las respuestas cada que te hablo de amor.
No tienes necesariamente que alimentarme de un nombre,
ni pretender tampoco que estas paredes no existan.
Sólo tienes que dejarme estar contigo,
en este mismo espacio.
Dejarte sentir que juntos lo podemos todo,
que de nada hay duda.
Que cada que hablas,
que pronuncias palabra,
es aquí donde resuenan.
ni correr a las respuestas cada que te hablo de amor.
No tienes necesariamente que alimentarme de un nombre,
ni pretender tampoco que estas paredes no existan.
Sólo tienes que dejarme estar contigo,
en este mismo espacio.
Dejarte sentir que juntos lo podemos todo,
que de nada hay duda.
Que cada que hablas,
que pronuncias palabra,
es aquí donde resuenan.
domingo, 12 de febrero de 2012
II
Todos los que llegan,
llegan para recordarnos algo.
Nos recuerdan que algún día, en algún lugar, nos crecíamos de arena,
que en tardes lluviosas llorábamos.
Que tuvimos grandes amores
y que duraron.
Otros llegan para recordarnos el silencio,
lo que guardamos y alimentamos de sueños,
o los fríos inviernos en los que nos oscurecimos.
Llegan y se van.
Nos recuerdan entonces
la promesa de ese horizonte que siempre camina.
Llegan en veranos, o en primaveras
y nos conceden sol de noviembre.
Nos recuerdan esas historias que creíamos perdidas.
Siempre así, un martes cualquiera,
como cuando llegó tu corazón a recordarme al mío.


















