No fue que me perdiera mil veces,
sino que encontré mil maneras
de no llegar a ti.
sábado, 25 de agosto de 2012
1991
Pero esos fueron otros tiempos, amor.
No es el poema la poesía. Y bien sabes que el aire
rara vez se estaciona en un sólo lugar.
Como una casa de madera erosionada,
empolvada, cuyos pisos rechinan al paso,
todas esas letras que te escribí
ya están deshabitadas.
No es el poema la poesía. Y bien sabes que el aire
rara vez se estaciona en un sólo lugar.
Como una casa de madera erosionada,
empolvada, cuyos pisos rechinan al paso,
todas esas letras que te escribí
ya están deshabitadas.
miércoles, 22 de agosto de 2012
X
Te esperaba tan de cerca,
que siempre podía jurar que ibas a aparecer
en el siguiente cruce,
en una silla del café al que yo entraba por casualidad,
en el parque que no frecuento,
en mi cama por sucesos extraordinarios.
Y siempre estabas ahí,
era yo la que no llegaba.
que siempre podía jurar que ibas a aparecer
en el siguiente cruce,
en una silla del café al que yo entraba por casualidad,
en el parque que no frecuento,
en mi cama por sucesos extraordinarios.
Y siempre estabas ahí,
era yo la que no llegaba.
martes, 21 de agosto de 2012
domingo, 19 de agosto de 2012
jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
Pero existe también una prosa poética en la que yo camino por tu pelo; cuando vas entre las calles, y te detienes, y miras bien de frente, y el trazo que dejas es para mí el vuelo.
Fumas un cigarro que queda siempre a la mitad, evades el tráfico que habla por ti y nunca, nunca, cruzas de izquierda a derecha. Yo describo tu gesto al andar: la boca medianamente torcida y el entrecejo a punto de sorprenderse. Te narro como una ciudad inexistente, árboles que crecieron en plena avenida y un río que te desemboca por los ojos.
Es cierto que no fue verso esa mañana; no un poema tu trayecto de la casa al café que queda a dos cuadras; fue tu propia imagen, tu figura ahí detenida, la elevación de todo lenguaje.
Fumas un cigarro que queda siempre a la mitad, evades el tráfico que habla por ti y nunca, nunca, cruzas de izquierda a derecha. Yo describo tu gesto al andar: la boca medianamente torcida y el entrecejo a punto de sorprenderse. Te narro como una ciudad inexistente, árboles que crecieron en plena avenida y un río que te desemboca por los ojos.
Es cierto que no fue verso esa mañana; no un poema tu trayecto de la casa al café que queda a dos cuadras; fue tu propia imagen, tu figura ahí detenida, la elevación de todo lenguaje.
jueves, 9 de agosto de 2012
"Es el tiempo de Dios que aflora un día,
que cae, nada más, madura, ocurre,
para tornar mañana por sorpresa
en un estéril repetirse inédito,
como el de esas eléctricas palabras
-nunca aprehendidas,
siempre nuestras-
que eluden el amor de la memoria,
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
[...]"
(Muerte sin fin - Gorostiza)
que cae, nada más, madura, ocurre,
para tornar mañana por sorpresa
en un estéril repetirse inédito,
como el de esas eléctricas palabras
-nunca aprehendidas,
siempre nuestras-
que eluden el amor de la memoria,
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
[...]"
(Muerte sin fin - Gorostiza)
miércoles, 8 de agosto de 2012
Hölderlin
Pero qué poco te das cuenta de que soy yo
quien te trae las cartas del que amas.
¿O de qué otro modo, cuando imaginas,
estaría en tu cuello la fragancia?
Y te inquieta, te retuerce,
te lleva entre trenes
el nombre del remitente.
Qué poco sabe él, que poco tú
que soy el único capaz de llevar
las palabras del papel hasta tu vientre,
que soy yo quien te desgarra y acaricia
desde el instante en el que abres el sobre.
quien te trae las cartas del que amas.
¿O de qué otro modo, cuando imaginas,
estaría en tu cuello la fragancia?
Y te inquieta, te retuerce,
te lleva entre trenes
el nombre del remitente.
Qué poco sabe él, que poco tú
que soy el único capaz de llevar
las palabras del papel hasta tu vientre,
que soy yo quien te desgarra y acaricia
desde el instante en el que abres el sobre.
martes, 7 de agosto de 2012
&
Sus ojos no iban nunca a develar un nombre.
Ella tenía la mirada de quien se ha enamorado del aire,
de incontables amantes que, a todas horas,
se le cuelan por debajo del vestido;
que la traen insaciable.
Ella tenía la mirada de quien se ha enamorado del aire,
de incontables amantes que, a todas horas,
se le cuelan por debajo del vestido;
que la traen insaciable.
lunes, 6 de agosto de 2012
"Sin saberlo, todos entramos en los sueños amorosos
de quienes se cruzan con nosotros o nos rodean.
Y sucede a pesar de la fealdad, la penuria, la edad
o la sordidez de quien desea; y a pesar del pudor
o la timidez de quien es codiciado, sin que cuenten
sus propios deseos, dirigidos tal vez a otra persona.
Así, cada uno de nosotros abre a todos su cuerpo
y a todos se lo entrega.
(Marguerite Yourcenar)
domingo, 5 de agosto de 2012
sábado, 4 de agosto de 2012
Óyeme
"No soy yo
la que cae rendida en tus brazos
Eres tú
el que
perfecto cabes
en los míos."
(Alicia Salinas)



