lunes, 11 de noviembre de 2013

59

Toma tiempo entender
que la fantasía siempre dispone
un instante concreto para
acercarse, para materializar
el sueño, para no dejar
rastro de separación
entre lo terrenal y lo aéreo
Así como toma tiempo
darse cuenta
que la eternidad se hospeda
en el suceder pequeño;
que los grandes amores llegan
en un café, en la fila del banco,
en alguna fiesta de la que uno
estaba a punto de irse
Y que la precisión en todo esto
será siempre misteriosa; que
lo único que nos corresponde
a nosotros
es aprender a ceder el control
Saber que si algún día
dejamos de escribir
habrá sido involuntario.

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