domingo, 4 de agosto de 2013
sábado, 3 de agosto de 2013
Soja
Ser más así,
más ligera con la vida,
más sueltas las caderas,
ajustar bien las piernas.
Menos llanto
cuando el capricho no se cumple,
hay que saber mirar la otra puerta.
Amar los desayunos,
el pulque,
los coches con asientos de piel.
Atarse un chongo alto a la cabeza,
llenarse el brazo de pulseras,
la cámara colgada al cuello.
Encuerarse bajo la alberca,
agarrarse a los besos,
construir una casa de bambú.
Irse de aquella fiesta espeluznante,
dejar de lado los actos de cortesía.
Enamorarse de hombres y mujeres,
soñar historias a la mar,
escribir poemas.
Ironizar,
repeler,
perdonarse a uno mismo.
Amar los hedores del cuerpo.
más ligera con la vida,
más sueltas las caderas,
ajustar bien las piernas.
Menos llanto
cuando el capricho no se cumple,
hay que saber mirar la otra puerta.
Amar los desayunos,
el pulque,
los coches con asientos de piel.
Atarse un chongo alto a la cabeza,
llenarse el brazo de pulseras,
la cámara colgada al cuello.
Encuerarse bajo la alberca,
agarrarse a los besos,
construir una casa de bambú.
Irse de aquella fiesta espeluznante,
dejar de lado los actos de cortesía.
Enamorarse de hombres y mujeres,
soñar historias a la mar,
escribir poemas.
Ironizar,
repeler,
perdonarse a uno mismo.
Amar los hedores del cuerpo.
Liles
Hay que ir soltando
poco a poco
nuestras tiernas manías
de retener,
de guardar.
Abrazar, en cambio,
muy suave
el instante en el que hay besos,
la pequeña tristeza de la tarde,
la soledad arrinconada en la cama
con té y chocolates.
Abrazar la visita fugaz de alguien,
la música, el pasto,
el rasgueo
de los instrumentos de cuerdas.
La mirada inequívoca,
el paseo largo,
todas y cada una de las sensaciones
que despierta mi cuerpo
cuando me dices esas cosas.
Y ser, ser todo aquello,
para no correr el riesgo
de andar echando de menos.
poco a poco
nuestras tiernas manías
de retener,
de guardar.
Abrazar, en cambio,
muy suave
el instante en el que hay besos,
la pequeña tristeza de la tarde,
la soledad arrinconada en la cama
con té y chocolates.
Abrazar la visita fugaz de alguien,
la música, el pasto,
el rasgueo
de los instrumentos de cuerdas.
La mirada inequívoca,
el paseo largo,
todas y cada una de las sensaciones
que despierta mi cuerpo
cuando me dices esas cosas.
Y ser, ser todo aquello,
para no correr el riesgo
de andar echando de menos.
jueves, 1 de agosto de 2013
Remuer
Para hacerte poema
he de olvidar
si soy mujer o soy hombre
si soy la sombra o los pasillos luminosos,
el terciopelo o el concreto,
el recuerdo o el porvenir,
dieciséis o treinta y tres
Si soy tuya o soy de nadie
si hemos abierto heridas o recién dormimos
si he de culpar a mis padres o leer a Rogers
si fuimos de julio o de noviembre
Para hacerte poema
he de olvidar todo aquello
que aprendí a acumular en la memoria
y, sobre todo, olvidar
si, cada que lo hago, muero o nazco
he de sentarme con lápiz y papel
a escribir por escribir.
he de olvidar
si soy mujer o soy hombre
si soy la sombra o los pasillos luminosos,
el terciopelo o el concreto,
el recuerdo o el porvenir,
dieciséis o treinta y tres
Si soy tuya o soy de nadie
si hemos abierto heridas o recién dormimos
si he de culpar a mis padres o leer a Rogers
si fuimos de julio o de noviembre
Para hacerte poema
he de olvidar todo aquello
que aprendí a acumular en la memoria
y, sobre todo, olvidar
si, cada que lo hago, muero o nazco
he de sentarme con lápiz y papel
a escribir por escribir.
ia
Este deseo es más suave
sabiendo
que no hay que aprehender la vida,
no limitarla a una circustancia,
dejar
que se mueva entre las manos,
que acerque dos cuerpos,
que jamás quiera coserlos,
que tome la alegría de tus ojos
y la haga transparente en los míos,
que tengamos horas para descubrir
algún hueco
por donde tocar el sin tiempo,
el sin nombre,
el sin querer fuimos, y somos, y seremos
todo.
Porque este deseo es más mío
cuando te verso libremente.
sabiendo
que no hay que aprehender la vida,
no limitarla a una circustancia,
dejar
que se mueva entre las manos,
que acerque dos cuerpos,
que jamás quiera coserlos,
que tome la alegría de tus ojos
y la haga transparente en los míos,
que tengamos horas para descubrir
algún hueco
por donde tocar el sin tiempo,
el sin nombre,
el sin querer fuimos, y somos, y seremos
todo.
Porque este deseo es más mío
cuando te verso libremente.