Quiero escribir algo cercano a sus fotografías,
a la manera en que pronuncia
su deseo de agotar todo mi cuerpo,
sin tener que fingir la voz, o gemir.
Quiero escribir algo que sea
como devolverle el destello
de esos cuartos blancos, cálidos,
llenos de plantas y té de pera.
Quiero escribir algo que me lleve ahí,
que me irrumpa en su hermosa
soledad, que le arrebate de golpe las palabras.
Quiero escribir algo para inventarnos,
caminos por la playa, desayunos largos,
una historia improvisada, un lugar común.
Algo que le moje la boca, que le haga dudar,
que le abrace los pies por debajo de las sábanas.
Algo que se le adentre hasta el fondo
y lo pueda sentir ahí
claro, limpio, inesperado,
aunque jamás lo lea.
lunes, 13 de mayo de 2013
domingo, 12 de mayo de 2013
Berminham
Hay recuerdos que se posan
tranquilamente en la memoria,
nunca ansiosos de protagonismo,
sin hacer ruido.
Y nosotros, como siempre,
caminando vendados
en dirección opuesta al olvido,
no nos atrevernos a intuir que, un día,
cuando se cae la venda, en una hora
inesperada, puede que suceda
que alguno de esos recuerdos emerjan
en el más puro presente.
tranquilamente en la memoria,
nunca ansiosos de protagonismo,
sin hacer ruido.
Y nosotros, como siempre,
caminando vendados
en dirección opuesta al olvido,
no nos atrevernos a intuir que, un día,
cuando se cae la venda, en una hora
inesperada, puede que suceda
que alguno de esos recuerdos emerjan
en el más puro presente.
"Si hubiéramos al menos ayer asumido que
no es que fuera el desencuentro de las partes
las nuestras, en sí desmedido sino que guardaba
la proporción posible, pero en relación a hechos
en tiempo y espacio alejados del vínculo, el nues-
tro: no hubiera venido, entonces, después de quince
o veinte años, a dar con esta imagen que logra hacer
que entienda el por qué de la mínima esfera desde
la que es ordenado el diseño previo al armado: dieci-
siete árboles en relación de profundidad, nomás que
pasto a cada lado: imaginaria al medio de esta lámina
una línea, vos del lado izquierdo, simbólicamente el
corazón entonces, al otro lado ella, de un tono que no
coincide con el de otro tiempo [...]"
(Ignacio Uranga)
viernes, 10 de mayo de 2013
miércoles, 8 de mayo de 2013
Adriático
Allanaré
todas las entradas,
una por una,
hasta que hayas
olvidado
por completo
que algún día aquí
hubieron muros
e historias falsas.
Te diré sin tapujos,
ni huidas
que te he estado
esperando,
que he visitado
cada lugar
del que ya te has ido,
que recorro
tu espalda, tu anverso
y no vuelvo.
Dejaré el juicio
para otra vida,
los minutos que me niego,
los veleros
que se estancan en la arena.
Se me levantará
el vestido,
y bastará un sólo intento del aire
para que reconozcas
esta brisa
y vengas a pleamar.
todas las entradas,
una por una,
hasta que hayas
olvidado
por completo
que algún día aquí
hubieron muros
e historias falsas.
Te diré sin tapujos,
ni huidas
que te he estado
esperando,
que he visitado
cada lugar
del que ya te has ido,
que recorro
tu espalda, tu anverso
y no vuelvo.
Dejaré el juicio
para otra vida,
los minutos que me niego,
los veleros
que se estancan en la arena.
Se me levantará
el vestido,
y bastará un sólo intento del aire
para que reconozcas
esta brisa
y vengas a pleamar.
lunes, 6 de mayo de 2013
343
Te asomarás
a un canto
como los sonámbulos.
Las gotas de tu cuello
serán las primeras
en hablarte.
Los árboles
te abrirán su vientre
La noche apenas
clara, tenue, sin memoria
dejará de derramar
la espera,
todas las esperas.
Nada te va a doler,
ni la carne,
ni la misma angustia
acumulada.
El sonido estará
cerca,
muy cerca,
cada vez más.
Querrás tocarlo,
abrirle los ojos,
comer de él,
rogarle
por que te lleve al vuelo.
Y a cambio de tal placer
entregarás
tu cuerpo.
a un canto
como los sonámbulos.
Las gotas de tu cuello
serán las primeras
en hablarte.
Los árboles
te abrirán su vientre
La noche apenas
clara, tenue, sin memoria
dejará de derramar
la espera,
todas las esperas.
Nada te va a doler,
ni la carne,
ni la misma angustia
acumulada.
El sonido estará
cerca,
muy cerca,
cada vez más.
Querrás tocarlo,
abrirle los ojos,
comer de él,
rogarle
por que te lleve al vuelo.
Y a cambio de tal placer
entregarás
tu cuerpo.
A las órdenes del viento
"Me habría gustado ser discípula de Ícaro.
Hubiera sido hermoso festejar
las bodas de Calixto y Melibea.
Me habría gustado ser
un hitita ante la reina Nefertari
el joven Werther en Río de Janeiro
la deslumbrante dama sevillana
por la que Don José rechazó a Carmen.
Yo quisiera haber sido el huerto del poeta
con su verde árbol y su pozo blanco
el inspector fiscal
con el que conversara Maiakovski.
Me habría gustado amarte. Te lo juro.
Sólo que muchas veces la voluntad no basta".
(Raquel Lanseros)
Hubiera sido hermoso festejar
las bodas de Calixto y Melibea.
Me habría gustado ser
un hitita ante la reina Nefertari
el joven Werther en Río de Janeiro
la deslumbrante dama sevillana
por la que Don José rechazó a Carmen.
Yo quisiera haber sido el huerto del poeta
con su verde árbol y su pozo blanco
el inspector fiscal
con el que conversara Maiakovski.
Me habría gustado amarte. Te lo juro.
Sólo que muchas veces la voluntad no basta".
(Raquel Lanseros)


