jueves, 31 de octubre de 2013

Tú y yo nos sucedemos
de diversas sincrónicas maneras
en las que puede pasar un día
por ejemplo
que, inesperadamente,
mi boca que lee
-y se subyuga y saliva-
coincide exacto con tu
boca, tímida y discreta,
que escribe.

2 comentarios:

alephamour dijo...

Divergencia que cuanticamente muta en sincronía,
letras que se visten de labios,
y hablan en besos.

JL.

Ana Jimena Sánchez dijo...

Ha sido un verdadero placer conocerte, jaranero. Y leerte también. Mañana cotorreamos.

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