ya de buscar
palabras en escondrijos
y estudiar la manera
no tan obvia de decirte
que me encantas
No me importa si es
una bobería, y me vuelvo
vulnerable y absurda
y me muero de nervios
si aproximas tu cuerpo
Quiero contarte las cosas
más simples que hay en
lo que recorro del día
y sentir tu cotidianidad
abrazada a mi acto de
quererte
Pienso en ti las horas
que habría de dedicar a
otras cosas, de oficina,
de la casa, de aprender a
amar el desorden
y la estática
Sé que tú me quieres
también, que de algún modo
te habito ahí en donde el silencio
y la paciencia y la alegría
conviven a la perfección
Pero ya ven.
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