domingo, 10 de octubre de 2010


Del tiempo y la nada, lo viejo, lo absurdo. De todo lo que se puede contar, lo que para siempre duele. De lo efímero, lo tuyo y lo mío. De cada segundo que ojalá nunca hubiera acabado, las semanas que me robaste. De tonos grises e historias lentas, sordas, delgadas. Detrás y olvidado. De lo que te doy que jamás recibes, de lo mucho y las sobras. De tener tus palabras horas enteras en mi garganta, lo que no debió decirse. Universos y mañanas de ayeres, de no saber, de dejar pasar. De lo que robamos en sueños. De cada diminuta herida que guardamos. De todo y tanto, después y ahora. Del ruido de otros y nuestra historia errada, ¿qué tanto estamos dispuestos a perdonar?


martes, 7 de septiembre de 2010

Rojos los secretos
siempre atentos de no mirar, de no desenmascararse.
Deseos rotos, que se reconocen con ganas de matar,
por debajo, ocultos,
nunca dejando que nadie penetre semejante intimidad
como una segunda piel,
que no deja más que silencio,
silencio rojo

domingo, 5 de septiembre de 2010


"Basta el movimiento en la mente para darse cuenta de que pasa el tiempo"

sábado, 28 de agosto de 2010

Mientes tanto que, el día que digas la verdad, ya nadie te va a creer.

jueves, 15 de julio de 2010


Your love will be safe with me

martes, 13 de julio de 2010




"Tus amigos están cerca,


pero tus enemigos lo están aún más"

domingo, 13 de junio de 2010

"¿Quién nos dará la razón a uno o a los otros? La certeza interior, que en un instante, hace al hombre tan grande, tan infinitamente grande que parece contener en sí mismo, en su pensamiento, toda la inmensidad del ser, de los seres y del espacio. Todo, todo el universo está en mí. Este inexplicable poder de abarcarlo todo de una ojeada, nadie se lo puede dar, nadie ha podido inculcármelo, no puede ser un apéndice de adaptación, una deformación congénita debida a una casualidad feliz de la evolución. Es transparente a sí mismo. Es verdad."

(C.Carretto)

martes, 8 de junio de 2010

Tienes cien ojos, todas las miradas dentro,
las palabras que no existen,
el tiempo más perfecto, ahí
que permite estar
dejando que cada segundo se adentre, con aire, color e imágenes precisas,
como si pudieramos recordarlo todo,
el momento más corto e insignificante,
para siempre.

lunes, 17 de mayo de 2010

"El transcurrir del tiempo era extraordinariamente sustantivo, individual, como si la vida se observase con otros ojos pedidos en préstamo a una persona espantosamente despierta..."

(Revueltas)

domingo, 2 de mayo de 2010

domingo, 18 de abril de 2010

Tierra y yo

Me acosté boca abajo en el pasto, sintiendo cómo me picaba en la cara y en los pies. Piel con piel. Estiré los brazos a los lados y comencé a arrancar, con cada mano, pedazos y raíces de pasto verde. Llegué hasta donde ya no hay pasto y sólo tierra. Rasqué con las uñas para empezar a formar hoyos y sentí cómo mis dedos pasaban entre piedras pequeñas y lombrices, yendo más hacia la tierra. Logré cavar dos túneles del grosor de mis manos que, poco a poco, dentro de la tierra, se fueron encontrando. Cuando, por fin, con una mano toqué los dedos de la otra, las entrelacé y apoyé mi cabeza con más fuerza contra el pasto. Estaba abrazando la tierra.