martes, 11 de octubre de 2011

Zerua

Me dijiste entonces
"Escucha claro, escucha de día
que llegué a ti en canciones.
Llegué cuando, de boca cerrada y dedos abiertos,
me esperaste,
cuando lo miraste todo sin decir mi nombre.

Y si elegiste la prosa por encima de la poesía,
nada importa.
Nada importa si te olvidaste de mandarme cartas
o de pensarme a veces.

Yo me distraje siendo océano,
me crecí siendo playa
para que tú pudieras caminar,
para que, en el más efímero de los instantes,
me contuvieras.

Y puedes venir hoy, si quieres
Puedes ahora, en calma, despacio"
Y yo quería, sí quería,
pero no sin, antes,
volver a estar entre sus brazos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Calma, mucha calma dentro de la tempestad.
Los huracanes más fuertes son esos que se manifiestan en silencio y nadie mas que el mar los puede ver...

Por otro lado tus palabras llenan de sentimientos, llenan de puros, incorruptibles sentimientos y echan a andar a quién los siente.

Bonita tarde Mrs. Rice

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