domingo, 6 de abril de 2014

Sin título VIII

Era mi voz un susurro
y yo mujer de carácter
siempre odié las uñas largas
los gemidos a las que memorizaban
textos por otra parte
fui prudente reservada seria
solía sentir la excitación en
la lengua sentarme a la
cabecera de la mesa
dudé con singular estilo
probé los tacones el suelo
la espalda encorvada tuve
recuerdos de haber sido
ejecutada de una vida desnuda
entre dioses
fui soberbia sarcasmo
elegante
pensaba en sexo hablaba
con intelectuales patéticos
miraba las piernas las bocas los cuellos
de otras
me dejé crecer los pechos
asqueada por los buenos modales
amé a cambio de nada
 y a menudo no entendía
cómo es que podía ser
tantas mujeres
dentro de una sola.

2 comentarios:

Jimena dijo...

Qué bueno, Jime. Con tu permiso, lo voy a compartir.

Ana Jimena Sánchez dijo...

Con tu permiso, qué honor.

Publicar un comentario