jueves, 30 de enero de 2014

Love- And Helen

Love- And Helen 
Selwyn Jepson

Elegí este libro para una convocatoria en la biblioteca pública, llamada "Creación y exhibición de Arte-objeto con libros" 

5 cajas repletas de libros /viejos/usados/desechados de la lustrosa colección que aún se mantiene en los estantes/ esperando, de algún modo, ser elegidos por alguien para convertirse en otra cosa (una pintura, una escultura, un móvil, no sé... algo 'digno' de exhibirse).
Yo había ido el lunes a escoger mi libro, con una vaga idea de hacer algo relacionado con hilos (no sé por qué). Y no estaba segura de lo que encontraría, pero imaginaba que, quizás, un libro de pasta dura me iba a servir. Tuve tres opciones inmediatas; todos verdes. Uno era bastante gordo y resistente (no recuerdo el título); parecía bueno. El siguiente que miré era más pequeño, en excelentes condiciones (tampoco recuerdo el título, algo soso); daba la impresión de que se entendería a la perfección con los hilos. El tercero fue Love- And Helen: lomo raído, un verde ya medio decolorado, las hojas queriendo empezar a desprenderse... 'éste no me va a servir' pensé, y lo dejé. Me puse a meditar cuál de los otros dos me llevaría. El pequeño, decidí. 
Rumbo a la salida, algo me hizo voltear y replantear mi desprecio por Love- And Helen.
Regresé. Lo tomé y recorrí con los dedos sus hojas amarillentas y gruesas, su olor a casa vieja. Lo hojeé un poco y vi todo el texto en inglés. 'Seguramente no lo leeré' (porque no entiendo el inglés), pero éste. Algo se asentó con seguridad dentro de mí. Éste, éste, éste. Devolví el otro a la caja y sentí un sutil pero profundo agradecimiento de no haberme llevado aquél.
Fui a la oficina de la encargada del proyecto y le informé del libro que me llevaría. '¿Sólo uno?' -Sí, sólo uno.
Por la noche, ya en mi casa, quise imaginar un par de ideas teniendo el libro de frente. Atravesarle un montón de hilos haciendo una especie de tejido. Cortar palabras/frases de cada página y colgarlas en un montón de hilos (yo empeñada con los hilos). Pensé, tal vez, en perforar un hoyo por en medio de todas las páginas y la cubierta y hacer una especie de 'pasadizo secreto'. Pero no, ninguna idea progresó.
Decidí descansar; no hacer nada hasta que la idea llegara sola. Dejé reposando al libro sobre la mesita que uso como buró.
Ayer, después de dos días de habernos encontrado, supe lo primero que tendría que hacer con él: leerlo.


Ahora iré apenas por la mitad...
¡Estoy absolutamente encantada!
Miré hace rato la editorial: Jacobsen Publishing Co. Nueva York. 1931.
...
Me conmueve pensar en todo el recorrido que hizo para llegar hasta mis manos.




*Nota a pie: definitivamente me siento un leve oxidada escribiendo relatos.

2 comentarios:

samsa dijo...

a mí me gustó. y me dieron ganas de leer el libro, aunque esté en inglés.

beso

Ana Jimena Sánchez dijo...

La ventaja de leer algo en otro idioma es que lo entiendes como mejor te convenga :)

Abrazos, dearest.

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