domingo, 31 de enero de 2010

Le blue efelant

Imaginaba que estaba en la playa. Y bebía y bebía sorbos de sol. Todo para mantener la piel más amarilla. Porque jugaba a ser ratón, y nadie me creía. Gente jodida, ya habían perdido la ilusión. Pero yo nunca dejé de confiar en mis dotes. Siempre supe que tenía un encanto, y me gustaba ser modesto. Un día me uní al circo, pero al poco tiempo me harté de ser bufón. Anduve después por la jungla. Nadé, subí, bajé, admiré a unas cuantas elefantas, todas feas, estornudé, me rasqué la nariz y cambié de aires. De pronto, decidí ser azul, sí, como me daba la gana, sin importar lo que los asnos y animales pudieran opinar. Corrí a verme en el espejo y me sentí feliz.

(Ilustración- Daniela Bardales)

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